lunes, 25 de junio de 2012

MARINA

¿Sabes? Hay algo que nunca te he dicho.
Y es que aunque aquello que creímos construir juntos una vez
fuera tan breve como una estación;
tan calurosa al principio como el verano,
cuando jugábamos a ser detectives
buscando pistas en los callejones del alma del uno y del otro;
tan fría como el invierno,
cuando, en cambio,
nos transformamos sin quererlo en soldados ciegos
luchando por una victoria imposible;
fue para mí
el tímido estreno en el amor.
Torpe como el que más.
Débil en la práctica.

¿Recuerdas aquel sobresalto?
No podía ser padre en aquel tiempo,
y tampoco ahora,
y ni siquiera sé si estaré preparado algún día.

Lo que sí sé es que
pese a mi inexperiencia
te quise joven y kamikaze,
no muy seguro de ello,
no muy seguro de la vida,
con gritos y faltas,
con faldas que se me abrían
en los sucios baños de los bares y portales.
No era nadie en aquel tiempo,
y tampoco ahora,
y ni siquiera sé si llegaré a serlo algún día.

Pero si me lo permites,
ahora que de ti solo recuerdo tu nombre,
déjame inmortalizarte
en el cuaderno de bitácora de mi amor
como el error más bonito de mi historia

(Otto Wolfski, poema extraído de "2012 Odisea en el pasado")

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