lunes, 4 de junio de 2012

GRANADA


Sintiéndome yo pequeño en tus calles;
entre los claveles rojos de la Gran Vía
como una hormiga atenta
que con su pena a la espalda camina;
me pierdo en tu pequeña geografía
de aceras,
turistas
y coches.

Acoges en tu noche a los muertos,
o casi muertos de amor
y los arropas en esta primavera que se despide
y da la bienvenida al bochorno y las tertulias taberneras.

Un acordeón
susurra a las puertas de la catedral
Bésame mucho,
a cambio de una limosna.

Mis pies te acarician a cada paso
y tú te me declaras con aromas de té,
jazmín y ortigas.

¡Hay que ver, cuánto ha pasado desde entonces!
Cuando todavía me eras extraña
y trataba de adivinarte en mis huidas nocturnas
de soledad y piadosa luna.

Poco queda ya de ti
ahora que te he desgranado con ternura y verdad,
ahora que recibes a los nuevos
y despides a los que con hambre
vinieron, hace tiempo, a comer de tu fruto.


Me prestaste mujeres y dudas,
me trajiste paz y respuestas.

Y yo
solo pude darte
a cambio
veinte millones de latidos.


(Otto Wolfski. Otro poema que formará parte del poemario 2012, Odisea en el pasado)

1 comentario:

Un tal Jesús dijo...

Es tremendo, realmente bueno sin duda!